NARRATIVA
El niño con cabeza de caballo
Durante mucho tiempo Virginia y Augusto intentaron tener un bebé, al ver que sus intentos no daban frutos, rogaron a Artemisa, diosa de la fertilidad, que les permitiera engendrar un hijo, al no obtener respuesta a sus plegarias, Virginia osó maldecir a Artemisa, por lo que ésta le permitió engendrar un bebé, pero como castigo el niño nacería con cabeza de caballo. Al nacer su primogénito, ellos comprendieron la magnitud de su error y al ver el surgimiento de su familia, optaron por darlo en sacrificio a Artemisa.
Afrodita, al comprender la inocencia del bebé se compadeció y lo volvió un niño normal y hermoso.
Escrito por:
Melissa Guadalupe González Pérez
Luis Ángel Jiménez Silva
Alejandra López Gómez
Luis Ángel Jiménez Silva
Alejandra López Gómez
Margarito y el cuidado de los animales
Margarito siento el mayor de 6 hijos, era el encargado del ganado familiar el cual era maltratado por el mismo, ya que era una persona que aborrecía cuidar el ganado. Por lo que desempeñaba una mala actitud.
Durante una tarde su tarea era guardar a cada animal a su corral, por lo que para él era más fácil el patear, y maltratar a los animales para así acelerar este proceso. Fue ese momento en donde Artemisa diosa de los animales se manifestó frente a él diciendo: “¿Por qué maltratar a quien te hace subsistir? Que no te das cuenta el daño que causas, de ellos vives” entonces el exclamo: “No me importa en lo absoluto, nadie me va a decir que está bien y que no” y siendo así siguió golpeando a los animales, entonces Artemisa por ultimo dijo: “Serás castigado hasta tu arrepentimiento”.
Al paso del tiempo cada integrante de su familia era convertido en un animal al cual maltratara, puercos, borregos, guajolotes, vacas, etc. Fue entonces cuando llegaron los compradores de ganado para hacer un gran banquete, siendo así Margarito vendió el ganado a un buen precio, favoreciéndose así mismo. Pero el olvidaba la estancia de su familia, por lo que recordó aquellas palabras que Artemisa le había dicho.
Así fue cuando en medio de llanto y arrepentimientos le rogo a Artemisa que le diera la estancia de su familia, y que así mismo los regresara a su figura de humanos.
Esta fue la lección de aquel humano de nombre Margarito el cual tuvo que aprender a respetar a los animales de una forma brutal.
Escrito por:
José Carlos Jiménez García
Abigail Núñez Rodríguez
Denis Ortiz Martínez
Rey Qua convertido en balón
En las penumbras del Reino de Escaban, en donde gobernaba el Rey Qua,
quien era amante de la ropa, no tenía orden en su palacio, todo lo tenía
alborotado en su salón de fiestas. Todos los días arrojaba y dejaba tirada toda su ropa sucia.
Después de que hacia todo su desorden, ordenaba a sus esclavos a limpiar
para que al siguiente día hicieran lo
mismo. Los esclavos, después de tanto tiempo de recoger ese desastre, envolvían
la ropa de manera que quedara de forma redonda y firme, ellos la pateaban y así
se divertían.
Al dios Apolo le gustó mucho como se divertían así que decidió darles
una pelota y les dijo que formaran equipos, como había dos puertas en el
palacio. Este salón de fiestas para ser más específico de una orilla a la otra
orilla. Apolo les dio que los que pudieran pasar la pelota por las puertas
ganaría. Con el tiempo Apolo también les dio las reglas, como el que solo uno
podía tomar la pelota, el que los demás no pudieran tomarlo, etc.
Un día el Rey Qua los descubrió cuando estaban jugando y no recogiendo
su ropa, el los castigo y les quito la pelota. Apolo muy molesto por no
dejarlos que jugaran lo convirtió en un balón y libero a sus esclavos, ellos se
pusieron a jugar con el Rey Qua y toda la ropa que fuera del mismo color se la
ponían los esclavos para diferenciar a su equipo y así es cómo fue creado un
maravilloso juego al que llamaron futbol.
Hecho por:
Daniel Machorro Juárez
Roberto Edgar Hernández Rosales
Eli Magdiel Bañuelos López
Daniel Machorro Juárez
Roberto Edgar Hernández Rosales
Eli Magdiel Bañuelos López
La hormiga en invierno
(Fábula)
Al aproximarse el invierno, una hormiga muy
trabajadora y precavida se apresuró a acarrear alimentos para su hogar y así
pasar esta época de forma tranquila y acogedora.
Como tenía tiempo de sobra se dedicó a ayudar sus demás amigas con sus alimentos, ésto era lo que hacia ella cada año.
Al invierno siguiente ella se enfermó y no pudo abastecerse de lo necesario para no pasar penas, ella, ilusa, creyó que sus amigas la ayudarían con este asunto pero no fue así porque estaban demasiado ocupadas viendo por sí mismas. Entonces la hormiga se levantó de la cama y a pesar de su estado, fue a conseguir lo que lo que necesitaba y así pasar su invierno, en ese momento se dio cuenta de que no podía confiarse de los demás porque nadie iba a hacer las cosas por ella.
Como tenía tiempo de sobra se dedicó a ayudar sus demás amigas con sus alimentos, ésto era lo que hacia ella cada año.
Al invierno siguiente ella se enfermó y no pudo abastecerse de lo necesario para no pasar penas, ella, ilusa, creyó que sus amigas la ayudarían con este asunto pero no fue así porque estaban demasiado ocupadas viendo por sí mismas. Entonces la hormiga se levantó de la cama y a pesar de su estado, fue a conseguir lo que lo que necesitaba y así pasar su invierno, en ese momento se dio cuenta de que no podía confiarse de los demás porque nadie iba a hacer las cosas por ella.
Escrito
por:
Melissa
Guadalupe González Pérez
Alejandra López Gómez
Alejandra López Gómez
La mariposa y la mosca
Se situaba una fiesta en el árbol donde llegaban dos amigas, la mariposa
y la mosca cuando de repente se encontraron una libélula, muy guapo, ambas
comenzaron a discutir sobre su gusto por él. Llegaron al acuerdo de que a la
primera que él se dirigiera sería la afortunada de tenerlo, como es de
suponerse a la primera que le habló fue a la mariposa, ya que solo se fijó en
los colores de sus bellas alas, pero no contaba con que a ella le gustaran
diferentes insectos, por lo que terminó sufriendo por el resto de sus días, no
sin antes darse cuenta de que la mosca tenía mejores sentimientos.
Escrito por:
José Carlos
Jiménez García
Abigail Núñez Rodríguez
Denis Ortiz Martínez
Cuentacuentos
PODCAST SOBRE MINIFICCIÓN
Escuchar el podcast en Minificción 3CV
Hecho por:
Melissa Guadalupe González Pérez
Alejandra López Gómez
Abigail Núñez Rodríguez
Daniel Machorro Juárez
José Carlos Jiménez García
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